Tachenko, multiplicando pop

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Depués de varios intentos fallidos, hace unas semanas pude por fin asistir a un concierto de Tachenko, en la sala Oasis de Zaragoza. Parece mentira que en los últimos años no haya podido ver en directo a un grupo de mi propia ciudad, siendo que son asiduos de los escenarios y de todos los festivales de música que se celebran cada año.

Para ser sinceros sí que los había visto en concierto, pero no con sus canciones sino como banda de acompañamiento de Micah P. Hinson en su deliciosa gira por España (para los que no le conozcáis, id al enlace y dedicadle un rato  sin prisas).

El evento servía de presentación de su último disco: “os reís porque sois jóvenes”, 10 canciones casi perfectas que había estando escuchando en bucle durante los últimos días, y con la curiosidad de ver qué podían ofrecer entramos a la sala.

A la segunda canción ya me di cuenta de que iba a ser un buen concierto, de esos que te hacen disfrutar. A la tercera canción Susana me señaló a nuestra izquierda y allí pude contemplar a dos de los más reputados críticos locales cantando, bailando  y totalmente entregados. Y puedo dar fe de que son unos duros espectadores de conciertos, de vuelta de todo tras muchos años de asistir a directos, de los que entran a la sala y después de tres canciones se van a escribir su crónica sin haber movido un músculo de la cara y mucho menos del resto del cuerpo.[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=uehwSB7pB1s[/youtube]

Contemplándolos  recordé que hace unos meses mi amigo David me avisó de que Tachenko adelantaba un tema de su inminente disco, la canción “Escapatoria”. Lo busqué, lo oí, lo paladeé, y  comprobé que lo habían vuelto a hacer, que habían acertado de nuevo, que tenían la fórmula necesaria para sacar esas canciones tan frescas y directas.En la noche del concierto me dije a mí mismo, probablemente influenciado por la música y las cervezas, que debía investigar y escribir sobre ello, y esa es la razón de ser de este peqeño artículo. No voy a descubriros sus canciones, ni deciros qué disco tenéis que comprar, ni hablar sobre su carrera musical, sino que sólo pretendo destilar la incógnita de esa fórmula.

Dándole vueltas al asunto hace unos días hice un pequeño experimento que empezó como un juego. Comencé a escuchar el último disco  desde el final hacia el principio. Me fui llevando una pequeña sorpresa con cada comienzo, para después sumergirme en la canción fuera de orden. Era divertido,  una forma de volver a saborear las canciones sin tenerlas anticipadas en la mente.

Luego probé a escucharlas de forma aleatoria, también fue divertido. Después me puse el primer disco e hice lo mismo. Finalmente fui saltando aleatoriamente entre todas las canciones de sus discos, sin ningún orden ni secuencia lógica. Constaté que daba igual comenzar por un disco u otro, por una canción u otra, no hay una evolución que haya que seguir, no hay un orden mejor que otro dentro de las canciones de un disco; a través de estos años todas las canciones son parecidas y diferentes, todas son únicas pero creadas con el mismo patrón.

Puede parecer algo trivial, pero es algo único. Muy pocos grupos pueden someterse a este análisis y llegar a la misma conclusión. Normalmente un grupo del primer al último disco ha sufrido una evolución musical, a mejor o a peor, o en medio hay un disco flojo, o su nuevo disco arranca muy bien para ir perdiendo fuerza hacia el final…en fin, multitud de posibilidades.

Siguiendo una analogía matemática, podemos decir por tanto que la discografía de Tachenko es una secuencia multiplicativa, la única en la que el orden de los factores no altera el resultado, en la que da lo mismo ir del principio al final, del final al principio, de mitad hacia delante, saltando de dos en dos, de tres en tres, … Este simil, aprovechando además que la música es en su mayor parte matemáticas, me sirve para explicar la fórmula a la que me refería al principio como una multiplicación.

He visto a grupos mejores en el escenario, he escuchado letrás más profundas, he oído a mejores músicos,  mejores voces . Pero mientras otros suman ellos multiplican todo su potencial. Si partimos de una sólida base instrumentistal, unas sobradas tablas, unas voces personales,  unas letras que juegan con la poesia, una creatividad melódica desbordante, y lo multiplicamos todo entre sí, sale el puñado de hermosas canciones que nos han regalado a través de sus discos.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=F6UgT9QpjGw[/youtube]

Hace unos años, en una entrevista televisiva al grupo argentino Babasónicos, con una envidiable locuacidad su cantante intentaba explicar echando mano de Cortázar el hecho de que algunas canciones parecen sencillas y enormemente hermosas a la vez. Contaba que si consigues crear algo hermoso no hace falta nada más, no es preciso añadirle adornos ni artificios porque la belleza se impone por arrogancia…  no hay más que decir, esa es la belleza  de las canciones de Tachenko, la que se impone cada vez que las escuchas y que hace que todo parezca más hermoso y sencillo.

Pero no nos engañemos, hablamos de sencillez, no de simpleza. No es un pop de cuatro acordes,  un estribillo, y un tiempo. Ellos juegan con los matices, con las pausas, con los cambios de ritmo, con los giros tonales; pero uno no se da cuenta de nada  porque es precisamente la belleza del conjunto la que se abre camino hacia nosotros.

“Ven conmigo a pasear, ya sabes que el mundo se acaba…”      ¿hay algo más poético?

… a Susana

Jacinto Santos. Colaborador

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